lunes, noviembre 3

No querría con Esther seguir viviendo
lo que pude perdonar lo he perdonado,
esa tarde cuando ya se estaba yendo
confesó que ella nunca me había amado.

Perdónala, no obstante,
regresa a aquellos besos como miel.
Esther te fue leal te fue constante,
y toda la vida te fue fiel.


No querría con Esther seguir viviendo
nuestra vida fue amarga como hiel,
esa tarde cuando ya se estaba yendo
confesó que ella nunca me fue fiel.

Compréndela, ten calma,
fueron sólo veinte hombres hasta ayer.
Y piensa que en el fondo de su alma,
esa muchacha es una dulce mujer.


No querría con Esther seguir viviendo,
ya no puedo perdonar a esa muchacha
Esa tarde cuando ya se estaba yendo
me persiguió por la casa con un hacha.

Tolérala es sólo una muchacha,
conviene que unos días no se vean.
Las mejores parejas se pelean
y casi todas se persiguen con un hacha.


No querría con Esther seguir viviendo,
mis amigos nunca fueron de su agrado.
Esa tarde cuando ya se estaba yendo
opinó que eran todos unos vagos!

Olvídala, debes olvidarla,
de esa bruja por fin te liberaste.
Pero cuéntanos antes de olvidarla
que fue lo peor, lo que no le perdonaste.


Lo último que hizo fue tremendo
eso si que no puede perdonarse.
Esa tarde cuando ya se estaba yendo
...decidió quedarse

No hay comentarios: