
era de noche hasta para la luna
las frazadas muertas de frio me abrazaban
mi insomnio bostezaba el ultimo suspiro antes de quedarse dormido
y hasta te digo que si no fuera por mi debil orgullo de pensarte otra vez
mi recuerdo de aquel beso seguiria en blanco y negro
las agujas de un reloj hartas de girar
y la luz de un velador que me piden que la apague por favor
la voz de mi conciencia se quedo ronca de tanto grito
de pedir una y mil veces que me acuerde de vos
No hay comentarios:
Publicar un comentario